Trascorriban los años cuarenta y las rodalás churras, como tantas otras d'España, estaban afundías en la malsoñera de la posguerra. La pobretería y la gana, pero tamién la represión pulitica, convidaron a una calmuda pero costante salida d'imigrantes de las rodalás nuestras en drecion a unas otras zonas, más que más a las arias metropolitanas de Barcelona y de Valencia. Cataluña fue, emprencipialmente, en la decada de los cincuenta, sesenta y setenta del sieglo pasau, la "tierra prometía" pa muichos y muichas churras. Los habitantes de buen tajo de lugares y lugarones churros marcharon hancia la ciudá durante los años cincuenta y sesenta a la buscadiza d'oportunidás nuevas y servicios qu'el campo no lus ofría.
El corriente migratorio s'esparó dica graus nunca vivíos enantes. Decenas de lugarones churros quedaron deshabitaus, y agún continúan. Hace años que los muros dijaron de sintir la calor de la lumbre y las calles suyas, el navego d'ir y vinir a la fuente. N'isos años no habiba augua corriente ni tan sisquiera luz letrica.
Pillar el portante y ise de casa dica un lugar esconocío daba muicha pena porque se dijaba tras to y t'habibas d'adrentar n'un terreno estranio y forano. Prau personal mamprendió l'exodo a las ciudás, dijando la tierra sin un relevo, qu'agún s'echa en falta. L'albandono de las tierras y l'atabalamiento por no tener asperanzas d'un futuro más bueno, empentaron a los churros a marchase escopetiaus dica las zonas endustriales, qu'ofrían trebajo y mudernidá.
Los puestos ande los churros s'iban no eran la panacea, la faina era dura y mal pagá, tamién los alojos, asina como el regomello po'un si acaso s'era expulsau. Las autoridás lus aculleron con malicia, y encluso, allegaron a enchegar una pulitica organizá de porga. Los impresarios, iso sí, estaban satifechos de pagales poquicas perras po'el trebajo que ralizaban. Los obreros locales desconfiaban de la cumpitencia. Eran tiempos de precariedá, chornales bajos y cundiciones de trebajo muy ruinas.
Cada churro y churra que s'enfiló dica una otra tierra ha tenío una hestoria chicuta arredor, pero el conjunto de toas ellas hicieron esvaciar las rodalás nuestras y encluso agora agún s'arrosigan las cunsicuencias. L'estanclamiento demografico ha generau el reviejimiento, la manca'l relevo generacional y a curto y midiano plazo la espoblación.
Es dicierto que los lugares nuestros tien un problema d'espoblación pero tamién es menester añidir la "no invirsión". Si no existen invirsiones importantes en las rodalás nuestras, ise esvaciamiento es inevitable. La jovenalla ha de tener oportunidás, sin ellas el futuro no es posible. Algunas cosicas puen ser un remeyo u tabla de salvación pa los lugares nuestros, como el torismo, pero quiá sía un espillismo, un remeyo tansitorio que no acaba d'asigurar pueblación n'el territorio. Es menester educar bien a los más mozos. Es menester dales raones pa quedase, qu'anque estudien vuelvan, y qu'el lugar ande han nacío ellos y los antempasaus suyos lus necesitan más que nunca.
| EL RUL (ZUCAINA) |
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